miércoles, 15 de junio de 2016

Desgastamos nuestro amor de tanto usarlo

Llamadas a medianoche solo para escuchar mi voz. Susurros de amor mientras nuestros cuerpos seguían enredados. Besos robados día sí y día también. Mensajes cursis a cualquier hora. Cenas iluminadas con la luz de las velas en tu piso. Caricias que significaban un mundo. ¿Dónde quedaron todas esas cosas? 
Ya no recuerdo la última vez que sentí el mundo detenerse solo porque tú entrabas en la habitación. Creo que he empezado a olvidar el color exacto de tus ojos, el sonido de tu risa e incluso el sabor de tus besos. No puedo decir si nuestro último beso fue un martes o un miércoles, no lo recuerdo. Significabas tanto para mí, tú y todas esas cosas que me hacían quererte un poco más cada día. Pero supongo que todas esas cosas quedaron olvidadas en un cajón, ese en el que empezamos a guardar, poco a poco, casi sin darnos cuenta, los te quiero y las sonrisas, los te echo de menos mandados a altas horas de la madrugada, los besos a escondidas, las caricias... Todas esas cosas están guardadas en el mismo cajón donde guardamos nuestro amor. 
Te quise, aún te quiero, pero no puedo quererte más porque desgastamos nuestro amor de tanto usarlo. 

3 comentarios:

Jesús Santiago dijo...

En ocasiones eso es lo que termina por ocurrir, que el amor llega a desaparecer.

https://alfilodelsur.com/

Elendilae dijo...

Que angustia sentir que ese amor se va desgastando con el tiempo y con el uso, sin poder hacer nada por remediarlo o por volver al principio...

Miss Poessía dijo...

¡Precioso! Es cierto eso que escribes de que a veces el amor se va desgastando y entonces surge esa duda de si seguir adelante o no, porque ya no es lo mismo que era, es la sombra de lo que fue. Has descrito muy bien ese punto de desgaste, es increíble lo mucho que transmiten tus palabras...

¡Abrazos! :)