martes, 28 de julio de 2015

As en la manga


De sus manos salieron diversos pañuelos de colores y de su chistera un precioso conejo blanco. Hacía que pareciese fácil, casi como un juego de niños. Con tan solo una baraja de cartas y su sonrisa podía hacer que creyeses en cuentos de hadas. Y es que siempre le gustó jugar con magia, con cosas imposibles y hacer creer a la gente que tenía la luna en una palma de la mano y al sol en la otra. Quizás por eso se aficionó a jugar al único juego en el que todos podían perder, sí, jugaba con el amor. Pero lo que pocos sabían es que siembre tenía un as en la manga.

3 comentarios:

mcallister dijo...

18 susurros del viento dijo...

En el fondo siempre me han dado miedo los magos por eso mismo, por los posibles ases que pueden guardar.
Bonita entrada, preciosa. Un abrazo ^^

La picta ibérica dijo...

Los magos son así. Ilusiones que son espejismos y que no nacen del corazón.
Y hay muchos...

Muy bonito tu blog. Abrazos